viernes, noviembre 27, 2009

(Luz Nº 5146)



No hay lugar para que la luz se deshaga de nuestros pensamientos. Los abandonos de piel sacian desiertos de ansiedad. El agua arrastra cadáveres que nos hacen señas para acercarnos a otra voz. Tampoco hay otra voz. Sólo canciones tristes que golpean la garganta de los pájaros que evitan la luz. Luz que nos arranca los ojos antes de tomar la punta del ovillo y asegurarse que no hay compra ni venta posible de esos cuerpos nocturnos. El edificio se mantiene en pie pero las puertas y ventanas han sido canceladas con un solo golpe de azar. Nos abrazamos con pánico sabiendo que los pájaros nos escupirán la cara y untarán sus alas en nuestra mierda para escribir en el cielo mensajes de esperanza. No hay posibilidad de que el cuadrado de la tierra coincida con el círculo del cielo, sólo mirada de ojos arrancados, luz en fuga.


Foto unsologato.

jueves, noviembre 19, 2009

(Sufridero 5134)



En el sufridero cloacal contemplativo de los propios deshechos emocionales. Como decir: bajate de esa gaviota entristada que caga todo el mar. Y uno es el mar y la pluma de la gaviota con que nadie escribe la carta salvadora. Ya no se imploran salvaciones a la arena ni al viento. Un grito sin violín de fondo marino. Una caracola donde se escucha sólo el regurgitar de la propia frustración. No es la especie más cercana a esas pocas palabras que pueden ser dichas sin suficiente aire. Aire mínimo, que repite aire. Así la respiración asmática de un mundo desfalleciente. Y la alegría furibunda en una cópula que hace noche en dos cuerpos que se fotografían frente a un espejo de placer invulnerable. El sufridero mengua con una sola flor blanca que aún no termina de despuntar su voracidad.


Foto unsologato.

martes, noviembre 10, 2009

(Barco de papel 5130)




Papel blanco sin escritura. Papel desnudo. Papel que se moja de un lado y del otro del ojo de buey que lo ve morir en piel sin horizonte. Piel de viento circular con buey paciendo voluptuosidad de naufragio. Lágrima de un ojo que no imanta el consuelo de navegación copulativa. No se espera lo suficiente la arboladura del sol que lleve esa piratería al extremo del placer rampante. O el óxido que fluye de otras aberturas que no se dejan penetrar por deshechos de luz artificial. Aunque se abrace con la delicadeza del delfín que pasa por debajo de la nao navegante. Nao que también es hembra. Papel que se deshace en mar lacrimal no sangrado en el cansancio de la orilla de otro cuerpo. Barquito de fragilidad no remunerada. Hoja blanca lisa flotando en el agua negra de todas las escrituras posibles.


Foto unsologato.

martes, noviembre 03, 2009

Patibulario



Conciliar patíbulo con risa nocturna del viento que golpea las ventanas. Una mujer pregunta a un hombre cuándo volverán a fotografiarse desnudos en esas ventanas. El viento cabalga la inquietud hacia otros patíbulos donde la muerte no juega con cuerpos de cartón. El artefacto diseñado para matar también obliga a arrancarse la ropa frente a un espejo fornicario y adentrarse en placeres de piel que no nieguen la dicha azul y simbiótica. Tampoco la cornisa de un padecimiento paroxístico de animales infectados de tristeza profunda y náusea centrípeta. Aunque la noche no guarde memoria de los ritmos de la cópula de los desesperados cazadores de espejos. No es poco el fuego de ese instante. El fuego en que el sexo del obturador se abre una vez más a esa luz de preguntas donde la muerte acaricia la simulada maquinaria homicida. Otra incertidumbre reemplaza a la anterior, y así la ilusión de un infinito material o amatorio donde se concilia patíbulo con risa nocturna del viento que golpea las ventanas.


Foto unsologato
El Tiempo Buenos Aires Aerod.