lunes, febrero 23, 2009

(Lluvia del 22 de febrero de 2009)



Llueve una tarde de domingo y él corre bajo la lluvia. La lluvia le moja la cabeza, la cara, los hombros. Llueve sin prepotencia y él corre, dejándose llover. Va mirando los árboles del circuito. Llueve como si los árboles fueran hombres que corren, y repentinamente se pusieran de acuerdo, sobre algo importante e incomunicable. Llueve, y él corre con ritmo parejo. Sin excesivo esfuerzo, como en caída libre hacia delante. Corre con Bach colgado de las orejas (dos cantatas profanas). Los árboles lo acompañan en cada paso. La lluvia le abre camino en el pavimento. Cuatro vueltas al lago. Seis kilómetros y medio. Corre como si algo esperado debiera cumplirse en los próximos días.
Corre bajo la lluvia.

Foto unsologato.

viernes, febrero 13, 2009

(Geometrías 4897)





Recta sin cielo. Dos puntos en el plano que no se besan. Vertical sin abrazo. Perpendicular sin aire. Reconstrucción del espacio en el cuerpo a cuerpo. Cuerpo sin rectas de cielo. Curvas y cuerpos de revulsiones placenteras. Placer del punto que encuentra otro punto: segmento sin discurso, apenas caricia o fluidez de la piel. Aire de vértigo horizontal en sueño de entrepiernas. Mero deseo reaccionario. Líneas que no rectifican trayectoria de bocas abiertas. Oscuridad que se lleva en brazos de un punto a otro punto. Cielo raso de ternura omnisciente. Repetición del gesto sin asombro. Rectas que respiran en cuerpos acoplados que resisten toda geometría. Recta sin cielo. Dos puntos en el plano que se besan sin bocas ni pentagramas ni pantallas en blanco.

Foto unsologato.

miércoles, febrero 04, 2009

Giratorio



El cristal de la piel en laberinto giratorio. O el ventilador que hace el gesto del adiós, aire adiós y después todo en quietud blanca. Blanca y giratoria. Blanca y paciente en desnudez. Quietud sin muerte. Sin muerte aún. Sin puertas que se cierran contra el pecho que respira agitado. Respiración del cristal. Hasta que el estallido hace arco iris. Arco iris en la frente y los brazos en cruz. Luz animal en la piel profunda de la habitación. La habitación que no tiene principio ni fin. Luz líquida del adentro y más adentro. Luz que envuelve los cuerpos para regalo.

Y se obsequian mutuamente un arco iris. Un arco iris que desplaza el centro de la habitación donde yacen desnudos y abrazados como el cristal de la piel en laberinto giratorio.

Foto unsologato.
El Tiempo Buenos Aires Aerod.