Image Hosted by ImageShack.us

viernes, julio 10, 2009

Círculos con cuerpos





Superposición de círculos con cuerpos y sin cuerpos. Ni paisaje ni encierro. O cuerpos en fuga de apariencia real aunque ensamblados desde un placer más bien imposible. No por cicatrices que regresen la sangre al vacío. O dialécticas que han dejado de ser funcionales cuando se sonríe felinamente desde cada sexo. Así las evoluciones umbilicales hacia alcoholes que pintan el beso de negro. Pero un negro no rabioso de paredes ni de techos que se vienen encima. A pesar de la inmensidad amatoria del espacio-no-espacio creado para la ocasión. En sí mismas esas devastaciones transitorias no ensucian las sábanas ni las veredas, donde ambos cuerpos se encuentran estacionados. El círculo que se traza es más por rito de ternura que por legitimar el vacío en la noche de invierno.

Foto unsologato.

miércoles, julio 01, 2009

Recortes





Recorte de diarios donde no aparecen todas las muertes que corresponden a esa barba con pelos y señales que confunde la rosa de los vientos en ese culo que se gasta parejamente en la calle que no debía transitar a esa hora sedienta y la servilleta blanca manchada con sangre o exagerado rouge después que se quitó todo el disfraz de puta y le pidió amablemente que eyaculara en su ombligo como si debiera inundar la calle entera por donde camina de regreso a su cuarto de pensión para inmigrantes indocumentados pero nada de eso inmuta al inspector a quien le asignaron el caso mediante un sorteo tramposo una vez que las evidencias fueron debidamente borradas según el divertimento de ese rostro contaminado de vacío y barba prolijamente recortada.

Foto unsologato.

domingo, junio 21, 2009

Luz delirio



Del gesto mínimo de la mano extendida al asco en intemperie cerrada. O el pan mordido por una luz que no se deja guardar en el ombligo. Ombligo nido de ácaros. Suciedades que arrinconan la esperanza del resfriado. Mocos: otra forma de llorar según dictamen de esa luz, no exenta de crueldad O ignorancias paralelas al despojo en quietud de pieles bruñidas. Quietud de muerte aunque luz en movimiento. Siempre movimiento, sea el agua entrando hasta el fondo de los pulmones o la mano llevando el revólver a la sien. Pero desdramatizar el florero quebrado. El cristal más puro sin una sola gota de vino. Y la garganta por donde no pasan alimentos pero sí luz. Luz con preguntas de náusea golpeando paredes blancas del mismo encierro.

Foto unsologato.

domingo, junio 14, 2009

Sacrificio



La elección de la víctima sin demasiado regocijo. Ni venganza. Ni placer. Sin mayor intervención del azar, aunque una hoja seca haya determinado la secuencia, el ángulo del acero, el dedo que entra en la herida y regresa a tu boca. El dedo untado en sangre, como otras veces en mermelada de frutilla. Frutilla vaginal. Tu vagina. El sabor de la sangre. Sangre de un rostro desconocido, anónimo. El último estertor de ese hombre que te mira a los ojos. Que insiste en mirarte como si quisiera hundir en tu carne el mismo puñal que le desgarró el pecho. Te mira con pánico, sin comprender por qué es él, quien está tendido en el pavimento boca arriba, agonizando. Es mejor que no sepa que sólo se trata de tu capricho con una hoja seca. Sincronías del otoño. Que pudo evitarse esa muerte. Como podrían evitarse los lavarropas, y los cafés de las esquinas llenos de gente. Así un whisky más para celebrar el dolor de una familia desconocida, de un perro pequeño y lanudo y de una puerta que no volverá a sentir el peso de esa mano. Y tu mano que ya no esperará que el pan tenga alas y vuele de boca en boca, aunque el sabor del pan sea tan diferente al de esa sangre que te ha hecho esbozar una sonrisa.

Foto unsologato.

viernes, junio 05, 2009

Las manos



Tu mano. Mi mano. El anillo que te regaló el Minotauro. El anillo que nos hace dar vueltas el uno en el otro. Los dedos de cada mano. Toda la piel. La ininterrumpida caricia sin salida. El Minotauro sonríe como el gato de Cheshire. Tu mano de aire. Mi mano de fuego. Silencio giratorio y concéntrico entre diminutas paredes de plata. El Minotauro contempla el ouróboros de piel predestinada por aquella carta lejana. Nuestras manos ya no necesitan abandonar el laberinto. El Minotauro nos bendice.

Foto unsologato.

viernes, mayo 29, 2009

Movimiento con whisky nocturno



Sabor del whisky. Sabor de la vagina. Dinero triste. Movimiento de manos en el aire. Ninguna figura reconocible. Aire que no respiran las manos vacías. Vagina con sabor a whisky. Movimiento de la noche sin cuerpos que amparen toda esa oscuridad. Luz dorada del whisky en boca y vagina. Comunión líquida de espera. Escasez de efectivo. Sabor de otras cosas que no se dicen. Manos vacías lamidas por ambos lados del aire. Respiración entrecortada. Whisky certero en toda la boca que recorre la vagina.

Foto unsologato.

viernes, mayo 22, 2009

Celeste y naranja



Dos colores. Como dos manos abiertas. Dos brazos. Dos ojos. Unión de dos cuerpos que peregrinan en dos colores. Madera de adentro. Madera de afuera. De buena madera dice la hembra. El macho pregunta otro color, otra distancia, sin elegir ninguna igualdad. Ni el contrapeso cromático, aunque la cópula siempre equipare la luz. La noche de cada color en dos caminos que se bifurcan en piel de madera y piel de cemento. Ningún naranja que obligue al celeste a construir la casa. Nada más que dos cuerpos de dos colores.
Foto unsologato

viernes, mayo 15, 2009

Stabat mater



Que te maten el hijo. Y verlo morir. Que te maten la madre. Y verla morir. Y no ver cómo resucitan de entre los muertos. Que las oraciones no se recen con la exactitud de los que matan porque sí. Verdugos sin ideología que hacen apuestas por el tiempo en que el hijo durará más que la madre. Un minuto más. Diez minutos más. O medir los decibeles de cada grito. O cómo los cadáveres quedarán mirando el cielo o la tierra. La madre boca abajo tragando el polvo. El hijo con los ojos clavados en el cielorraso manchado de humedad. Ambos muertos en un mismo acto lúdico, intrascendente. Poco dinero las apuestas, sólo para condimentar la diversión. Alambres. Corriente eléctrica. Huesos que se van quebrando. Desgarros de piel, sangre, vómitos, mierda. Y el descanso con un baldazo de agua helada para que aguanten un poco más, media hora más, y unas cervezas que le vierten algo celebratorio al acto. Que se miren el uno al otro y se despidan. La madre, el hijo. Muertos sin cruz.

Foto unsologato


jueves, mayo 07, 2009

La mesa



El tenedor. El cuchillo. La servilleta blanca. La mesa. La desesperación en frasco de pimienta. La tristeza del tenedor y del cuchillo. Y la servilleta blanca sin mancha de rouge, de salsa, de sangre, de vino, de excremento. La mesa o la espera. La espera sin labios, ni ojos, ni espaldas. Y el tenedor sin carne. Y la carne sin cuchillo. Y la pena blanca de la servilleta inmaculada. Y todo lo que se vacía de lo que ya está vacío antes de empezar. O la conversación que accede a los detalles mínimos de la mesa. Ni cuchillo, ni tenedor para clavárselos en la mano y darle amablemente la servilleta para que se apriete la herida. Nada de eso. Cuchillo y tenedor en su lugar exacto. Mesa vacía.

Foto unsologato.

martes, abril 28, 2009

Hojas de otoño



Vos sos una linda hoja seca. Y yo soy otra hoja seca. El viento nos arrancó del árbol. Nos tiró al suelo. Nos dio vueltas por la tierra y el pavimento. Nos arrastró al agua. El estanque de una plaza. Y en el agua había otras hojas secas. Hojas del otoño que danzaron la caída de la luz, la ausencia del árbol. Quizás aún podamos tomarnos de las manos áridas y quedarnos un rato al sol. Después limpiarnos un poco, llevarnos como sea y guardarnos en un libro. Un libro grueso de muchas hojas. Donde podamos pasar todas las estaciones que soporte la materia. Páginas llenas de palabras que no nos permitan olvidar lo dichosas que fuimos, cuando la brisa nos balanceaba en el árbol y los pájaros cantaban para nosotras. Cuando nos mirábamos a los ojos y fabricábamos luz en laboratorios de clorofila.
Allá afuera nuestro árbol seguirá creciendo durante un tiempo más, aunque ya seamos hojas secas, guardadas en un libro donde no se cuenta esta historia.


Foto unsologato.

sábado, abril 18, 2009

(Luz 4951)



La luz de la habitación a las tres de la tarde. La luz me obliga a permanecer quieto. Luz real. Bella luz. Espero que ella decida el siguiente paso. Jugar con la luz, ser presencia y contraste de su voluntad fotosensible. Dejarse llevar por sus soles. La luz no mueve los objetos. La luz no mueve los brazos ni las piernas. Pero llena los ojos. Llena el pecho. A la luz le acomoda la quietud de la habitación donde ella decide el ángulo de incidencia de la respiración, de la sangre. La luz juega con las negaciones de un hombre. Yo soy ese hombre, obligado a jugar con la luz. Quizás el próximo movimiento que me permita hacer, sea levantarme de la silla, tomar el teléfono y decirle a la mujer amada que esta noche no podremos abrazarnos. Tal vez sean muchas noches sin abrazo, sin luz de pieles. La luz no tomará esa decisión, sólo hará la sugerencia desde un rincón menos luminoso de la habitación. Para la luz es sólo un juego, permitir ciertos movimientos o evitar otros. La luz me obliga a decir estas cosas. Y a callar otras.


Foto unsologato

domingo, abril 12, 2009

(Hielo 4939)



Hielo que no derriten los cuerpos. Cuerpos en plano inclinado. Mejillas de azar y labios quietos. Cuerpos sin reposo de arena ni de sábanas que retienen la sangre. Toda la sangre que no se hiela en la punta de la lengua. Beso que enfría la superficie de ciertos objetos en descomposición: un zapato de mujer, un espejo, un reloj. Hielo en el fondo giratorio del vaso arrojado contra la pared de dos nombres. Hielo del hematoma. Nombres del hielo que no derriten los cuerpos. Hielo del whisky de demonios insomnes. Hielo de una tristeza tan pura que no necesita verbo ni ejecución. Hielo de los condenados a abrazar un cuerpo sin cuerpo en otro cuerpo.

Foto unsologato.

viernes, abril 03, 2009

Azul oscuridad



Movimiento azul que no es abrazo. Ni luz asmática. Mirar como se desnuda en la oscuridad o tener que dispararle a los ojos. Ojos que no retienen ese azul lacerante. No es mar que pueda ahogarnos a ambos en la bravura de un naufragio. Ni siquiera bólido vehicular estrellándose contra una muralla de cristal líquido. Menos líquido que ese azul fluyente seminal en medio de la noche. De cuerpo a cuerpo sin intención de permanecer en una esquina cualquiera del placer. Hasta que comience la destrucción de un órgano vital. Placer azul en oscuridad sin abrazo. Otra arquitectura posible del deseo y la revulsión. Abrazo que lleve el suficiente aire a los agujeros que no se llenan de azul.


Foto unsologato.

miércoles, marzo 25, 2009

(Puzzle 4923)



No están todas las piezas. Fondo de oscuridad. Mesa o piel. Los ojos desfondados de tanto mirar el detalle de una pupila anegada. Caricia o deriva. No es armar un ojo ni un cuerpo con el pecho agujereado. No es jugar a la muerte. O resistirse eligiendo ciertos colores o pánicos. Pero los agujeros abundan en superficies y honduras. Puede ser un hombre desnudo atado a la espalda de una mujer también desnuda. Y ambos inmovilizados por la propia dinámica del juego. Si es que es un juego. O sólo pasatiempo del destiempo. Mientras uno identifica las piezas que faltan, el otro se entrega a una alegría que no encaja con ninguna fiebre, árbol, cielo o cópula. La cópula siempre asegura un mínimo de equilibrio entre las partes. Así pueden seguir por un tiempo armando un amor de cartón al que le faltan piezas.



Foto unsologato.

lunes, marzo 16, 2009

Sobre una imagen de Marcel Duchamp



Gira la luz taciturna centrípeta. Pero sin boca-ombligo que devore esa claridad. Por no decir manos vacías. Otra vez vacías girando sobre sí mismas sin eje de memoria. Sin huesos de pavimento. Sin piel que merezca árbol o pecho. Sin repetir los gestos mínimos que el desasosiego exige a sus voluntarios. Pero voluntad giratoria en el vacío. Sin ojos que traicionen la mucha o poca luz que depara el ritmo de la pregunta o la cópula. Como animales para el sacrificio recortados con tijeras de cristal. O soles calcinatorios en la no-piel del cielo. Sin nadie que de vueltas la manivela de luz verdadera. Girando en concentración crispada ante la inminencia de la catástrofe para aliviar al desesperado.

Foto unsologato.
MotosBlog GratisHosting GratisAnuncios BarcelonaForo Gratis


moon phases
 
El Tiempo Santiago El Tiempo Buenos Aires Aerod.
Estatisticas de visitas web gratis ínsulas & guijarros
Ofertas de empleoSubastasAuctionsClasificadosGuía webCoches