domingo, diciembre 24, 2006

Oscuridades parciales del Concerto grosso Nº 2 de Alfred Schnittke.

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De todas las oscuridades, que no implican deseo de cielo, elegir la menos destructiva para los labios. El beso puede ser lo único que importe en estas coordenadas de desasosiego y de musgo. Después, besar la nada de cada uno. Y esperar. Esperar alambres de púas o lámparas de papel al borde del acantilado. Esperar desnudo que se abra un libro donde no aparece ninguna de estas frases. Aunque todo sea palabra que busca su reverso de piedra. Mar que repite el horizonte como una forma del cansancio. Entonces ir diciendo el miedo de cada hoja sin llegar a ser árbol. Y dejarse caer en esa boca que se ha llenado de luz…

Foto unsologato.

6 Comments:

Blogger Magda de los devastados said...

FEliz navidad!!!, dice Soriano:
...El día que nací había un gato esperando al otro lado de la puerta. Mi padre fumaba en Mar del Plata, en el patio. Mi madre dice que fue un parto difícil, a las cuatro y veinte de la tarde de un día de verano. El sol rajaba la tierra. Los jóvenes Borges y Bioy Casares paraban cerca de ahí, en Los Troncos alucinando las historias de don Isidro Parodi. A Borges lo seguían los gatos. En una de sus fotos más hermosas está junto a María Kodama, que tiene uno en brazos; Borges lo acaricia como a un amigo.
A mi un gato me trajo la solución para Triste, solitario y final. Un negro de mirada contundente , muy parecido a Taki, la gata de Chandler. Otro, el negro Veni, me acompañó en el exilio y murió en Buenos Aires. Hubo uno llamado Peteco que me sacó de muchos apuros en los días en que escribía A sus plantas rendido un Ieón. Viví con una chica alérgica a los gatos y al poco tiempo nos separamos. En París, mientras trabajaba en El ojo de la patria, en un quinto piso inaccesible, se me apareció un gato equilibrista caminando por la canaleta del desagüe. Para sentirme más seguro de mi mismo puse un gato negro al comienzo y uno colorado al final de Una sombra ya pronto serás.
Para decirlo mal y pronto: hay gatos en todas mis novelas. Soy uno de ellos perezoso y distante. Aunque nunca aprendí la sutileza de la especie. Ahora mismo, una de mis gatas se lava la manos acostada sobre el teclado y tengo que apartarla con suavidad Para seguir escribiendo.

diciembre 24, 2006 3:58 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Poner el beso en la boca adecuada, aún cuando no tenga luz, y amenace destructiva, es el desafío que mas acerca al ser mismo.
Que para elegir lo fácil ya están los mediocres...

diciembre 25, 2006 6:50 p. m.  
Anonymous g3 said...

Las sombras sólo sirven para destacar el borde de los labios que están sedientos de amor.
¿Qué hay más hermoso que unos labios rojos, atercioplados, que con ansias esperan el beso tan deseado? Las mujeres que lucen esos labios, saben muy bien que con ellos llaman la atención de los pobres humanos que las ven pasar.
Un pescador diría que son la carnada ideal para "ensartar" en sus anzuelos los seres que deambulan sin el suficiente amor.

diciembre 28, 2006 2:17 p. m.  
Blogger Hans - El Ratón de Biblioteca said...

Feliz 2007, mi querido amigo gato!! Que tus besos sean retribuídos y multiplicados conforme el tamaño del amor que sientes, y la felicidad reine en tu corazón por siempre.

Te he enviado un correo, con uno que otro comentario musical.

Un abrazo!!

Hans

enero 01, 2007 9:46 p. m.  
Blogger frank said...

usted, Maestro, a veces escribe cosas que no entiendo aunque las lea varias veces y me quede pensando...
pero usted sabe - y yo se - y todos saben - que eso no importa.
usted dirá
a mi me gustan

abrazos de fin de seis y comienzos de siete!

enero 02, 2007 2:45 a. m.  
Blogger unsologato said...

gracias
gracias
gracias
queridos amigos...

mis mejores deseos para ustedes en este 2007 que comienza...

beso & abrazo felino

enero 04, 2007 10:48 a. m.  

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