miércoles, diciembre 08, 2004

Variaciones sobre mensajes de bloggers de una misma orilla.

Botellas al mar. Sí, eso somos. Y alguien lleno de esperanza que nos dice que las orillas existen. Orillas de cristal líquido, planas y luminosas, pero orillas al fin. Los mensajes finalmente llegan. Alguien encuentra la botella y sonríe, hay una etiqueta que dice “Rayuela & Luche & Mandala” Reserva, 1991... (Año de mi arribo a Chile, más precisamente a Juan Fernández, donde viví 12 años)... Cortázar sonríe, querido Julio. Mozart sonríe, querido Wolfgang... Modigliani y Kandinsky también sonríen. Y la sonrisa se nos hace contagiosa y eso que somos algo duendes gruñones... Sí, los bloggers son duendes de orejas puntiagudas y corazón puntiagudo y ojos grandes, muy grandes... Pero a veces la ballena se traga las botellas. No es la ballena que tiene que ser salvada por Green Peace sino el Leviatán de nuestros temores e inseguridades... Así vamos avanzando de pantalla en pantalla, de casillero en casillero... De pronto un ciber pornófrago busca una nueva página XXX y da con nuestras letritas desnudas, con ese hombre que fuma en una ventana con el torso desnudo o el erótico encuentro en Bora Bora o la felicidad a la carta de los que agradecen tantos mensajes llenos de buenas intenciones... Y el ciber pornógrafo sonríe como Julio, como Mozart...
Somos y no somos: una botella con un mensaje y el mandala, y la piedrita que cae hacia el infierno y rompe la botella y torna el mensaje ilegible y se pierde... aunque todo se transforma... los mensajes de ustedes, mis queridos bloggers, se metieron en esta botella y se dejaron abrazar y lanzar nuevamente al océano...

3 Comments:

Blogger Roberto said...

Qué sorpresa, viviste en Juan Fernández. Tienes que ir a ver a Juanita. Aparte de ser muy amiga mía, vivió en la Isla y tiene harta historia que cuenta en su blog:
http://islasdeltesoro.blogspot.com/
Sonrisas para tí.

diciembre 08, 2004 5:21 p. m.  
Blogger Soledad said...

Tus palabras como gotas que caen suavecito sobre unos ojos que contemplan la majestuosidad del alma. Una brisa, un susurro, saludos, arrebatos, consuelo, belleza, historias para compartir...La necesidad del encuentro constante...

diciembre 09, 2004 11:23 p. m.  
Blogger Kika said...

Y además, botellas vagabundas con mensajes en varios idiomas.

La rejurgitación de esos mensajes llega como alimento, y me anima a dejar flotar más botellas azules, para que cuando les salgan alas también las encontremos en las ventanas sonrientes, e inunden el mundo (este y aquel) con muchos muchos mensajes más.
Gracias.
Un abrazo.

diciembre 12, 2004 6:45 p. m.  

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