viernes, noviembre 11, 2005

Por cosas así...

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Nos costó un huevo arrastrar ese cadáver hasta la fosa. Sudamos como bestias. Al Turco le tocó hacer el hoyo y a Elena y a mí echarlo adentro. El trabajo siempre estuvo bien repartido, pero esta vez el Turco salió ganando. Se reía de nosotros mientras arrastrábamos a esa mole agujereada que iba chorreando sangre y mierda por la tierra. Cuando logramos tirarlo al agujero, el Turco hizo que miráramos la extraña mancha de sangre que había quedado sobre la tierra y las piedras. Tenía forma de corazón y en el centro parecía haber dos letras. Elena me miró con pánico y me agarró la mano: sabía que esa era la señal para que el Turco nos metiera una bala a cada uno. El Turco solía matar por cosas así...


Foto unsologato.

9 Comments:

Blogger Mister Something said...

La verdad es ke está muy gueno el post y la temática ke abarcas.... me puse muy serio???.

Me gustó.


Chauuuu, ahhh, te linkié.

Nos posteamos.....

noviembre 11, 2005 10:50 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

condensado relato...el suspenso, la complicidad, la señal, el pánico..... lo sentí acá adentro

cierto eso.... los que matan, y los que mueren, por cosas así

mis besos brujos para que te salven de alguna de esas condenas

Matilde

noviembre 11, 2005 10:54 a. m.  
Anonymous bai said...

¿Recuerdas que lo comentamos? En algún momento de ese día nos dijimos que no había que fíarse del Turco, por eso nos dimos cuenta de la señal. Sí, conseguimos librarnos y arrastrarnos fuera del hoyo pasada la medianoche, doloridos, sucios, cuando el turco se hubo marchado convencido de haber acabado con nosotros.

La complicidad nos salvó. Eso y la confianza que depositaste en mí cuando me hiciste caso y te pusiste el puto chaleco antibalas que te regalé...

Te beso y abrazo embarrada y ensangrentada. Y feliz de sobrevivir contigo. Te quiero, Elena.

noviembre 11, 2005 7:30 p. m.  
Anonymous ella y su orgía said...

Me encanta el giro de estilo que has dado con este post.

Lametazo orgiástico.

noviembre 12, 2005 9:38 a. m.  
Blogger Magda de los devastados said...

Me dejó inquieta, eso puede ser bueno o no serlo considerando que ahora pretendo irme a dormir, de todas formas le cuento mañana si soñé con Elena, con el Turco o con la bala llegándome al centro de alguna parte. Besos.

noviembre 12, 2005 11:43 p. m.  
Blogger Una sombra said...

La semiótica es como el viento: lo que da, se lo lleva.
Ronroneos y compañía..

noviembre 14, 2005 7:35 p. m.  
Blogger Ángel mutante said...

Ay, Gatito querido, aunque me entretuve alisándome las plumas parece que llego a tiempo de comentarte este texto pretendidamente oscuro y sanguinoliento pero has logrado conmover mis alitas con tus pérfidos clichés. Lo del barro y la sangre da para más salpicaduras pero te perdono porque hoy vengo limpita y con ganas de reirme, así que te dejo unos insignificantes besitos para este texto... demencial!!!

Chaoooo.

noviembre 14, 2005 7:44 p. m.  
Blogger unsologato said...

Gracias mister something.
Gracias Matilde.

Bai: aplausos, ovación, besos y muchísimas gracias por tu comentario-corolario perfecto...

Gracias ella.
Gracias Magda.
Gracias una sombra.
Gracias angelorum.

Gracias a todos.

Y quedamos a la espera del amigo Dock que siempre completa relatos y aporta enormemente con sus comentarios.

Abrazos felinoceánicos para todos!!!

noviembre 15, 2005 8:39 a. m.  
Blogger frank said...

Terrorífico!
Espeluznante, diría un pituco.
Tantas veces, gusanos juguetones sacan la cabeza desde la tierra y nos hacen estos guiños malévolos.
Los poetan los captan
y los traducen en prosa

Abrazos mortuarios!

noviembre 15, 2005 8:05 p. m.  

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