lunes, febrero 21, 2005

(Luz de la sonata para piano Nº1 op.12 de Shostakovich.)


hay suficiente luz
en esta habitación
como para que las sillas
sientan la misma alegría
que las paredes amarillas
pero extrañamente
eso no sucede

(también hay dos plantas
que podrían decir algo al respecto)
Posted by Hello

9 Comments:

Blogger Hans - El Ratón de Biblioteca said...

Las plantas son testigos de que las paredes amarillas, celosas del papel que a las sillas les ha tocado jugar, les han bloqueado la luz. En cuanto las sillas han servido de descanso para los cuerpos extenuados de los amantes, las paredes han tenido que contentarse con aplacar sus gemidos. Las plantas se miran entre si con una sonrisa apagada, temerosas de correr el mismo destino de las sillas.

Pero la música es capaz de producir milagros...

Saludos!

febrero 21, 2005 3:29 p. m.  
Blogger unsologato said...

En definitiva la luz es lo único que importa, todo lo demás son actores secundarios... quizás...
y el milagro podría venir de la mano de Mozart, aunque esto se resolvió vía Shostakovich.
Saludísimo felino, Hans!!!

febrero 21, 2005 4:09 p. m.  
Blogger Magda de los devastados said...

Las sillas estàn esperando que a las plantas les crezcan las flores, tambièn amarillas, asì pueden acompañar a las paredes y acompañarte a ti...lo complejo es que una de las plantas da flores violetas, no sè què va a pasar con la luz en ese momento, y con las sillas y con las paredes y contigo...

febrero 21, 2005 6:02 p. m.  
Blogger unsologato said...

Conmigo?
Yo soy el ausente, el mero soñador de la luz, el que no está en frente a ninguna pared pero que cree en el amarillo y en las plantas que echan raíces en mis ojos... o en mis manos... o en mi corazón, quién sabe...
Gracias Magda.

febrero 21, 2005 6:09 p. m.  
Blogger frank said...

Consulté a un psicólogo de muebles y a un psiquiatra de casas.
Ambos concordaron en el diagnóstico: las sillas están tristes porque recuerdan a gente que se ha ido.
Las paredes mantienen el eco de las risas, las conversaciones y los suspiros de amor.
Las sillas no pueden. No recuerdo - algo que tiene que ver con las glándulas. No sé.
Mañana viene el carpintero, él también tendrá algo que decir.

febrero 21, 2005 11:26 p. m.  
Blogger Petra said...

me interesa la opinión de esas dos plantas, creo que sería buena idea preguntarles, así, como que no quiere la cosa. Las paredes son amarillas ¿o amarillentas? Shostakovich creo tiene la respuesta a ese enigma, dicen.
Slds cuchi cuchi! P.

febrero 22, 2005 1:21 a. m.  
Blogger Piotr! said...

La luz que tímida quiere parecer, sólo una hipócrita es...

pues quiere apropiarse del orgullo inherente a la belleza de algunas cosas.

Pero que contrasentido...sin esta luz no sería tal belleza material revelada.

febrero 22, 2005 3:36 a. m.  
Blogger Ángel mutante said...

¿Puedo beber esa luz? ¿No importa que esas plantas se mueran?

Besitos desesperados.
Chaoo.

febrero 22, 2005 11:08 a. m.  
Blogger unsologato said...

Doc.
Mis palabras siempre agradecen tu buena madera.

Petra.
Tal vez esas plantas, finalmente logren echar raíces en las alas de un pájaro, sin importar el piano que corresponda a esa ave.

Pedro Pinacho.
Ya pasé por tu Pagoda, gracias por tu visita. Un hallazgo.

Ángel D.
Bebe toda esa luz, toda la que quieras. No importa nada. Tal vez eso te ayude a reparar tus alas.

Felinos saludos, per tutti.

febrero 22, 2005 2:15 p. m.  

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